Elegir el material adecuado es fundamental para que tus impresiones salgan bien y no te vuelvas loco renegando. En esta guía vas a encontrar todo lo que necesitás saber sobre los filamentos más comunes, desde el dócil PLA hasta los materiales de grado experto para ingeniería.
Dificultad de impresión: del más fácil al más difícil
La complejidad para imprimir cada material varía según sus propiedades térmicas y requisitos de entorno: PLA < PETG < TPU < ASA < ABS < PC.
PLA (Nivel Inicial)
Grado de dificultad: ★☆☆☆☆. El PLA (ácido poliláctico) tiene una tasa de contracción baja y un warping mínimo. Es el que tiene mayor tasa de éxito porque no te pide condiciones ambientales muy exigentes.
PETG (Nivel Medio)
Grado de dificultad: ★★☆☆☆. El PETG tiende a absorber humedad más rápido, lo que puede causar hilos (stringing) y una adherencia excesiva a la build plate. Es un toque más desafiante que el PLA, pero sigue siendo bastante accesible.
TPU (Filamento especial de alta flexibilidad)
Grado de dificultad: ★★★☆☆. El TPU suele patinar en el engranaje del extruder, lo que puede terminar tapando el nozzle. Por eso, es clave configurar una velocidad de impresión más lenta y usar un extruder de tracción directa.
ASA / ABS (Nivel Avanzado)
Grado de dificultad: ★★★★☆. Tanto el ASA como el ABS tienen una alta tasa de contracción térmica. Si les llega aire frío mientras imprimís, se pueden arquear (warping) feo o rajarse entre capas. Además, largan un olor fuerte, así que vas a necesitar una impresora cerrada.
PC (Nivel Experto)
Grado de dificultad: ★★★★★. El policarbonato (PC) tiene un punto de fusión altísimo y una tensión de contracción muy fuerte. Para imprimirlo, el nozzle tiene que llegar a unos 300 °C y el ambiente cerrado debe estar calefaccionado de forma activa.
Nivel de olor: de suave a fuerte
PLA < PETG < TPU < PC < ASA < ABS. El PLA casi no huele (es apenas un aroma dulce), mientras que el ABS es el más pesado con un olor a estireno muy penetrante. Siempre fijate de tener buena ventilación cuando uses estos últimos.
Selección de filamento según cada situación
PLA: Figuras de animé, maquetas arquitectónicas, prototipos estéticos y material didáctico.
PETG: Piezas funcionales como soportes mecánicos, recipientes transparentes y componentes para drones.
TPU: Cosas flexibles como fundas de celular, plantillas, anillos de sellado y protectores contra impactos.
ASA: Componentes que van a estar afuera mucho tiempo porque resiste los rayos UV (adornos de jardín, carteles, etc.).
ABS: Prototipos funcionales que necesiten post-procesado, como bloques tipo LEGO o carcasas de herramientas.
PC: Piezas de ingeniería de alta resistencia, como cubiertas protectoras o herramientas industriales.
Por qué el PLA es ideal si recién arrancás
Si sos principiante, el PLA es tu mejor amigo porque es fácil de usar, no falla casi nunca y no larga olores raros. Vas a poder sacar piezas estéticas y completas desde el primer día sin tener que andar haciendo ajustes finos ni tener equipos caros. Básicamente, te deja concentrarte en aprender a imprimir en vez de frustrarte por fallos constantes.
Características de la serie PLA
PLA Plus (PLA+): Tiene una mayor tenacidad y aguanta más los golpes.
PLA Silk: Deja un acabado brillante y sedoso, ideal para que tus adornos queden bárbaros.
PLA-CF: Viene con fibras de carbono, lo que le da mucha más rigidez y dureza. Como es abrasivo, tenés que imprimirlo con un nozzle de acero endurecido.
Otras variedades: También tenés opciones como el Matte (mate), Marble (efecto mármol) y Wood (madera) para lograr distintos efectos visuales.
Cuidado y almacenamiento
¿Es necesario secar los filamentos? Sí, sobre todo el PETG y el TPU si estuvieron expuestos al aire. Para guardarlos, dejalos siempre en su bolsa original o usá bolsas de vacío para que no chupen humedad y te arruinen la próxima impresión.
Fuente: Adaptado al español desde el wiki oficial Elegoo (licencia CC BY-SA). Revisión técnica por equipo Breva.