Cuando imprimís objetos grandes, a veces las esquinas se pueden levantar de la cama, sobre todo si usás materiales de alta temperatura como PC Blend, ASA o ABS. Esto suele pasar por el choque térmico entre el plástico fundido que sale del nozzle y el aire del ambiente.
Al enfriarse de golpe, el plástico se encoge y se deforma. La idea es minimizar ese choque térmico para que la pieza no se arquee tanto; menos deformación significa menos tensión en el plástico y una pieza más resistente. Además, ponerle una capa finita de pegamento en barra a la lámina de acero fría puede mejorar la adherencia y servir como capa separadora para proteger la lámina del desgaste. Cada material y cada geometría tiene sus mañas, así que asegurate de revisar nuestra tabla de materiales para ver más detalles.
Solución de problemas
Usá los perfiles de PrusaSlicer: Asegurate de arrancar con los perfiles que vienen por defecto en PrusaSlicer. Te vas a ahorrar un montón de dolores de cabeza intentando adivinar los ajustes ideales; los perfiles ya están optimizados para cada material.
Mantené la superficie limpia: Antes de empezar a imprimir, limpiá la superficie con alcohol isopropílico (IPA) al 90% o más.
Bajá un poco el Live Adjust Z: Esto te ayuda a mejorar la adherencia, pero no te pases para no aplastar de más la primera capa. Tené en cuenta que materiales como el PETG o el PC se pegan muchísimo y podrían dañar la lámina de PEI si los aplastás demasiado.
Refrigeración de la impresión: Materiales como PLA o PETG necesitan bastante refrigeración. Si ves que las esquinas se levantan, fijate si el ventilador está activado o probá subirle un poco la velocidad. Chequeá también que el ventilador esté girando bien y que la tobera no esté tapada o derretida.
Ajustá el ventilador en voladizos: Si los voladizos muy pronunciados o las partes chicas se deforman, podés probar prender el ventilador a baja velocidad (10-20%), incluso con materiales como ABS o PC-Blend. Esto re sirve si tenés la impresora en un cerramiento o si la parte difícil está metida entre soportes. Ojo, si te pasás con el ventilador, podés hacer que toda la pieza se arquee. La clave es enfriar la pieza justo en su punto.
Subí la temperatura del nozzle: Si después de subirle al ventilador ves que las capas no se pegan bien o la pieza se agrieta, probá subir un poco la temperatura del nozzle para que el plástico vuelva a fundirse bien y las capas se unan como corresponde.
Controlá la temperatura ambiente: Para filamentos de alta temperatura, intentá mantener el ambiente estable. Una ventana abierta o el aire acondicionado dándole a la impresora es garantía de que la pieza se va a arquear. Si imprimís seguido con esto, pensá en armarte un cerramiento o comprar el Original Prusa Enclosure en nuestra tienda. Eso sí, meter PLA o PETG ahí adentro no es buena idea, porque necesitan enfriarse bien y con el ambiente caliente se complica.
Usá un faldón y agrupá objetos: Con materiales difíciles, armá un faldón alto para que ataje las corrientes de aire y mantenga el calor cerquita de la pieza. Imprimir varias cosas juntas también ayuda. Tratá de ubicar las partes más complicadas bien al centro del build plate.
Bajá la velocidad de impresión: Esto te salva la vida con materiales que se deforman mucho. Bajar la velocidad le da tiempo a la pieza para asentarse y a las capas para fundirse bien, reduciendo el arqueado y dejándote una pieza más fuerte.
Agregá un borde (brim): Ponerle un brim es una de las mejores formas de darle más superficie de agarre a la pieza y que se pegue mejor al build plate.