El "wiredrawing" (hilos) es un problema muy común en la impresión 3D, pero no te preocupes; suele resolverse ajustando algunos parámetros. Básicamente, se debe al flujo descontrolado de material desde el nozzle durante los movimientos inactivos, influenciado por la humedad, la gravedad, la temperatura, la velocidad y la presión interna del nozzle.
1. El motivo fundamental de la formación de hilos:
La formación de hilos se produce por diversos factores:
- Temperatura del nozzle muy alta: Si es excesiva, el material se vuelve demasiado fluido y gotea.
- Configuración de retracción incorrecta: Es la causa principal. La retracción libera presión en el nozzle durante los desplazamientos; si no está bien configurada, los hilos serán graves.
- Velocidad de desplazamiento lenta: Si el nozzle se mueve despacio entre puntos, das tiempo a que el material fluya.
- Características del filamento: Materiales como PETG y TPU requieren ajustes más precisos que el PLA.
- Nozzle desgastado o mal mantenido: El desgaste interno o residuos externos afectan la salida fluida.
- Filamento húmedo: Produce burbujas al calentarse, causando una extrusión inestable.
2. Soluciones y pasos de ajuste:
Paso 1: Secar el filamento
Esencial para materiales que absorben humedad como PETG y TPU. Usá el ACE Pro para secar el filamento, respetando siempre la tolerancia térmica del material para evitar que se ablande.
Paso 2: Hardware - Inspección del nozzle
Asegurate de que el nozzle no esté dañado ni tenga residuos. Si hay suciedad externa, calentá el hotend a 250°C y limpialo con un cepillo de metal.
Paso 3: Ajustar parámetros del slicer (lo más importante)
Estos ajustes se encuentran en el software slicer que utilices.
1. Habilitar y optimizar los ajustes de retracción:
- Habilitar retracción: Asegurate de que esté encendida.
- Método de ajuste: Probá aumentando la distancia de retracción de a 1mm hasta que los hilos disminuyan. Cuidado: un exceso puede causar atascos o falta de material en la pieza.
- Extrusor directo: Recomendado empezar con 0.4mm - 1mm.
- Extrusor tipo Bowden (short-range): Como está más lejos del nozzle, requiere más distancia. Empezá con 3mm - 6mm.
- Velocidad de retracción: Se recomienda entre 30 y 60 mm/s. Empezá con 40 mm/s.
2. Bajar la temperatura de impresión: Mientras mantengas la adherencia entre capas, intentá bajar la temperatura de a 5°C e imprimí una torre de temperatura para hallar el punto óptimo.
3. Aumentar la velocidad de desplazamiento: En áreas sin impresión, aumentá la velocidad del nozzle para reducir el tiempo de goteo. Intentá entre 150 y 300 mm/s. Por ejemplo: la Kobra S1 a 300 mm/s es ideal para la mayoría de los filamentos.
4. Ajustar la altura de "Z-hop": Esta función levanta el nozzle antes de desplazarse, pero puede empeorar los hilos. Si el problema es grave, probá desactivando esta función.
3. Pruebas y posprocesamiento
1. Imprimir un modelo de prueba: Tras ajustar, no imprimas algo grande. Usá torres de retracción o modelos pequeños para verificar los efectos rápidamente.
2. Posprocesamiento: Si quedan hilos leves, no te preocupes, suelen ser muy frágiles. Usá una pistola de calor (con mucho cuidado) para eliminarlos.
Fuente: Adaptado al español desde el wiki Anycubic (licencia CC BY-SA). Revisión técnica por equipo Breva.