La luz UV no prende cuando arranca la impresión o al hacer los tests de exposición de la pantalla LCD. Esto hace que la resin no se cure como corresponde.
Por qué pasa esto
- El adaptador de corriente no es compatible con la impresora.
- El uso prolongado del equipo hace que suba el consumo eléctrico, y esto hace saltar la protección del adaptador original porque no se la banca.
- Hay un falso contacto en los cables.
- Hay problemas con la placa madre, la fuente o la placa elevadora de voltaje (step up).
Soluciones
Fijate la compatibilidad del adaptador con la impresora
Chequeá el voltaje de salida (V), la corriente nominal (A) y la potencia (W, que es voltaje × corriente) en la etiqueta de la fuente. Compará estos datos uno por uno con los que pide la impresora en su chapa de especificaciones. Si los números no coinciden (por ejemplo, el voltaje es muy alto o bajo, o le falta amperaje), probá con un adaptador que cumpla con los parámetros correctos. Así evitás quemar la placa madre o la placa de la luz por usar algo incompatible.
Revisá si el adaptador tiene la potencia necesaria
Después de usar la impresora bastante tiempo, los cables, elevadores de voltaje y placas adaptadoras pueden agarrar más resistencia por el desgaste, lo que termina consumiendo más energía. Cambiá el adaptador original por otro del mismo voltaje pero con mayor amperaje (sin pasarte del límite máximo que banca la impresora) para probar. Por ejemplo, podés cambiar el de 12V 3A por uno de 12V 5A. Si al cambiarlo la luz UV prende, significa que el adaptador viejo se quedaba corto y tenés que dejarle uno más potente.
Revisá que los cables estén bien enchufados
Paso 1. Revisá los cables principales. Fijate las líneas de alimentación y de señal entre la placa madre y la placa de la luz UV, incluyendo el cable que controla el encendido. Revisá también las fichas en ambas puntas (en la placa madre y en la placa de la luz).
Paso 2. Pegale una buena inspección visual. Mirá que el cable no esté lastimado o quebrado, sobre todo en las partes donde se dobla siempre. Asegurate de que no se haya pelado y dejado el cobre a la vista. Revisá que los contactos de metal de la ficha no estén oxidados ni deformados, y fijate si el enchufe queda flojo (por ejemplo, si se rompió la trabita de plástico y no engancha bien).
Paso 3. Limpieza y ajuste. Si los contactos están oxidados, pasales un hisopo con un poco de alcohol hasta que vuelva a brillar el metal. Enchufalo recién cuando el alcohol se haya evaporado del todo para evitar un cortocircuito. Alineá bien la ficha y metela derecha; si es de las que traban, vas a escuchar un "clic". Tironeá un poquito del cable para asegurarte de que no quede flojo y haga buen contacto.
Medí los voltajes con un tester
Paso 1. Medí la salida de voltaje de la placa madre hacia la placa elevadora. Prendé la impresora y activá la luz UV, por ejemplo arrancando el test de exposición. Poné el tester para medir voltaje de corriente continua (DCV). Apoyá la punta roja en el positivo de la salida de la placa madre, y la negra en el negativo (fijate en el diagrama del circuito para ubicar bien la ficha). El valor te tiene que dar 12V o 24V. Si la placa madre tira un voltaje raro, tipo 0V o menos, el problema está en la placa madre o en la fuente; cambiá la fuente para probar.
Paso 2. Chequeá el voltaje de la placa elevadora. Medí la entrada de esta placa; te tiene que dar lo mismo que la salida de la placa madre. Después medí la salida; tiene que coincidir con el voltaje de laburo de la placa de la luz (onda 12V o 24V). Si a la elevadora le entra bien la tensión pero tira cualquier cosa a la salida, se jodió y la vas a tener que cambiar. Si la salida está bien pero la luz UV sigue sin prender, entonces palmó la placa de la luz y la tenés que cambiar por una nueva.
Fuente: Adaptado al español desde el wiki oficial Elegoo (licencia CC BY-SA). Revisión técnica por equipo Breva.